Los últimos reportes climáticos internacionales ubican una probabilidad creciente de desarrollo del fenómeno de La Niña durante los próximos meses, lo que históricamente se asocia a una reducción de las precipitaciones en gran parte de la región productiva del Cono Sur.
Los especialistas remarcaron que, si bien todavía es temprano para proyecciones definitivas sobre el impacto en rindes, los productores deberían considerar el escenario en sus decisiones de siembra, particularmente en zonas marginales donde el agua suele ser el factor más limitante.
Los organismos meteorológicos de la región se comprometieron a actualizar mensualmente el seguimiento del fenómeno a medida que avance la temporada.