Las últimas estimaciones privadas ubican a la producción nacional de girasol en 4,2 millones de toneladas para la campaña en curso, lo que representaría un incremento cercano al 8% respecto del ciclo anterior. El crecimiento responde tanto a una mayor superficie sembrada como a rindes por encima de lo esperado en el sudeste bonaerense.
El cultivo viene ganando terreno frente a otras alternativas gruesas gracias a su menor requerimiento hídrico y a precios internacionales que se mantuvieron firmes durante el año. La demanda de aceite de girasol, tanto para consumo interno como para exportación, sigue siendo un sostén importante para la rentabilidad del cultivo.
Desde el sector industrial señalaron que la capacidad de molienda instalada permitiría absorber sin inconvenientes el volumen proyectado.